Dejé que se condensara lo aprendido, lo vivido

El primer disco solista de Luciana Jury es revelador fundamentalmente para ella. Luego de tres años de preparación y selección del repertorio, una vez terminado son muchos los que señalan que la pasión y el amor son temas recurrentes.

Fuente: El Argentino

Sin embargo, ella explica que no fue su intención tematizarlo sino que permitió que las canciones se aparecieran, se condensara lo aprendido y saliera lo más representativo del “archivo interno de canciones”. La conexión sanguínea con la música que en ella es natural era lo que faltaba en la escena y la consagró como la esperanza del canto popular.

Ante las críticas que agradece y le resultan estimulantes prefiere mantenerse alerta porque teme “mal acostumbrarse y quedarse regocijada mucho tiempo. Sé que uno siempre está en constante búsqueda y aprendizaje”. Canciones brotadas de mi raíz propone un recorrido, sin nostalgia, en tiempo presente por tierras cuyanas, chilenas, bolivianas, del norte argentino pero también composiciones suburbanas.

–En el disco cruzás composiciones de autores reconocidos, anónimos y algunas propias ¿te dio pudor presentar tus propios temas en ese contexto?
–Las composiciones mías o letras escritas me llevaron un tiempo largo de masticación y vueltas de rosca para poder darles un lugar en el disco. Luego de un proceso de trabajo largo me convencí de que tenían un valor para mí y que podían homogeneizarse bien con el resto de las obras de las cuales siento un profundo respeto sobre todo las anónimas.

–¿Qué caracteriza el canto popular que se hace presente en tu trabajo?
–El canto popular es el verdadero del hombre en circunstancia de alegría o pena. El que sale desde el origen de su misma esencia, es el canto que debe representar a los pueblos, porque en definitiva todos somos uno en una misma inquietud, el misterio de la vida que nos acontece, nos trasunta y nos angustia por no poderlo atrapar. Para mí todo comienza desde ese espacio, desde ese vacío.

–Dentro de tus influencias mencionás personalidades del canto popular pero también del rock ¿de qué forma se hace presente en tu música esta referencia?
–Por Edgardo Grasso, mi compañero de vida, guitarrista y compositor de cepa rockera que me hizo descubrir algunos monstruos como Spinetta, Manal, Janis Joplin, Zeppelin, entre otros. Tomé de ellos la libertad en plenitud que aborda el rock para desencorsetarse ataduras sociales y fue vital para mí pasar por esta instancia para luego retomar el canto de raíz y hacerlo propio.
Si bien Luciana proviene de una familia de artistas y gran parte del material que plasma en este disco viene de su niñez y adolescencia, la cantante no llegó como se suele suponer por ese camino, sino que “intuí que la música era lo que más me gustaba en la vida una vez que participé en un concurso como cantante de una banda de rock hace como 9 o 10 años atrás. Por primera vez estaba lejos de mi casa en un escenario tipo teatrito. Me sentí plena ese contexto y sobre todo acompañada con mi canto. Fui feliz con la experiencia además no es un detalle manifestarlo, esa misma noche conocí al que hoy es mi compañero y padre de mi hija. Un recital muy loco y conmovedor el de Brandsen”. Así se mueve Luciana de revelación en revelación.

Canciones brotadas de mi raíz reúne 14 canciones cuyanas, chilenas, bolivianas con otras suburbanas.